martes, junio 16

La sustentabilidad se convirtió en uno de los ejes centrales del Mundial 2026 en México; Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey impulsan proyectos de movilidad, infraestructura verde, economía circular y conservación ambiental con la intención de que sus beneficios permanezcan más allá de la competencia. A través de alianzas con empresas y autoridades, las tres sedes también buscan recuperar 4,000 kilogramos de PET durante el torneo.

Movilidad e infraestructura para un legado urbano

La Ciudad de México fortaleció su estrategia ambiental mediante el programa Mundial Verde; además, destinó recursos a la modernización del Tren Ligero, la incorporación de nuevas unidades de trolebús eléctrico y mejoras en ciclovías para facilitar el acceso al estadio sede. Estas acciones forman parte de una visión que busca extender los beneficios de la infraestructura una vez que concluya la justa deportiva.

Otro de los proyectos destacados es el Jardín Flotante de Tlalpan, un corredor verde que suma áreas peatonales, espacios de convivencia y miles de ejemplares vegetales. Con esta obra, la capital busca reforzar la imagen urbana y aumentar las superficies verdes en una de las principales rutas de acceso al estadio.

Guadalajara impulsa economía circular y electromovilidad

En Guadalajara, cerca del 40% de los recursos destinados a la preparación mundialista se relacionaron con acciones ambientales y sociales. La sede apostó por sistemas de captación de agua de lluvia, iluminación eficiente, reducción de residuos y medidas para disminuir el consumo energético dentro de sus instalaciones deportivas.

La ciudad también fortaleció corredores de movilidad y transporte público; además, puso en operación la Línea 5 de electromovilidad, que conecta cinco municipios metropolitanos. Paralelamente, promueve estrategias de economía circular enfocadas en el aprovechamiento de residuos y en el fortalecimiento de cadenas de valor locales vinculadas al Mundial.

Monterrey apuesta por agua, aire limpio y resiliencia

Monterrey concentró sus esfuerzos en proyectos relacionados con la gestión hídrica y la calidad del aire. Tras años marcados por una crisis de abastecimiento, la ciudad impulsó iniciativas de resiliencia urbana como el Parque del Agua, una infraestructura verde diseñada para captar y almacenar agua pluvial, además de generar espacios públicos para la población.

La sustentabilidad también se refleja en la puesta en marcha de un C5 Ambiental para monitorear la calidad del aire y en las certificaciones ambientales obtenidas por el estadio sede. A esto se suma la campaña Gol por el Ambiente, que busca recuperar 4,000 kilogramos de PET durante el torneo; sin embargo, especialistas advierten que el verdadero desafío será transformar estas acciones en políticas permanentes que fortalezcan la calidad de vida y consoliden una cultura ambiental de largo plazo.

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