La escasez de agua en México ha dejado de ser un problema limitado a los hogares y las actividades productivas. Frente a este escenario, Rotoplas, bebbia y la Fundación Placemaking anunciaron una iniciativa que busca fortalecer la seguridad hídrica de espacios públicos mediante la instalación de sistemas de captación de agua de lluvia.
De acuerdo con estimaciones basadas en datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT), el Módulo de Práctica Deportiva y Ejercicio Físico del INEGI y el Censo de Población y Vivienda, entre 550 mil y 740 mil personas de entre 4 y 30 años utilizan diariamente algún espacio deportivo público en la Ciudad de México. Esta amplia red de infraestructura incluye canchas de fútbol, basquetbol y voleibol, albercas, pistas de atletismo, gimnasios al aire libre y ciclopistas, entre otros espacios fundamentales para la salud y el desarrollo comunitario.
Sin embargo, las interrupciones en el suministro de agua, particularmente durante las temporadas de estiaje, han complicado la operación de muchas de estas instalaciones. La falta del recurso afecta servicios básicos como sanitarios, lavamanos y regaderas, e incluso compromete el funcionamiento de albercas públicas. Ante esta situación, numerosos administradores se han visto obligados a contratar pipas privadas, generando costos adicionales que presionan presupuestos ya limitados.
Con el propósito de ofrecer una solución sostenible, las empresas Rotoplas y bebbia pondrán en marcha la campaña “Rotogotas por el Gol”, una iniciativa que aprovechará la temporada de lluvias de 2026 para financiar la instalación de Sistemas de Captación de Agua de Lluvia (SCALLs) en centros deportivos públicos considerados vulnerables. El proyecto se desarrollará en colaboración con la Fundación Placemaking, organización especializada en la recuperación y transformación de espacios públicos comunitarios.
La propuesta busca que los complejos deportivos aprovechen el agua pluvial que actualmente se desperdicia para reducir su dependencia de la red hidráulica convencional. Mediante estos sistemas será posible recolectar, filtrar y almacenar agua para usos no potables, contribuyendo a mantener la operación de las instalaciones y disminuyendo la necesidad de recurrir a pipas de abastecimiento.
Para recaudar fondos, la campaña implementará un mecanismo sencillo: por cada producto Rotoplas adquirido a través de sus canales de venta en línea o de su tienda oficial en Mercado Libre, así como por cada nueva suscripción de bebbia contratada entre junio y el 15 de julio, se destinará un peso adicional para financiar la instalación de los sistemas de captación. La Fundación Placemaking será la encargada de seleccionar los espacios beneficiados y supervisar la implementación de los proyectos.
Los impulsores de la iniciativa decidieron vincular la campaña con el ambiente generado por el torneo de fútbol más importante del mundo, aprovechando el entusiasmo colectivo que despierta este deporte para visibilizar una problemática que afecta directamente a las nuevas generaciones de deportistas mexicanos.
La intención, aseguran, no es utilizar el evento con fines comerciales, sino generar conciencia sobre la importancia de garantizar el acceso al agua en los espacios donde miles de jóvenes desarrollan sus habilidades y construyen hábitos saludables.
Además de su impacto social, el proyecto representa una alternativa tecnológica viable para enfrentar los desafíos hídricos de la capital. En una ciudad donde las lluvias aportan una importante cantidad de agua cada año, pero gran parte de este recurso se desaprovecha, los sistemas de captación ofrecen una solución eficiente y de rápida implementación para fortalecer la resiliencia de la infraestructura deportiva.
La iniciativa reúne el trabajo de tres actores con funciones complementarias. Rotoplas aportará la tecnología y el esquema de donación asociado a las compras de sus productos; bebbia ampliará el alcance del programa mediante sus servicios de agua purificada, mientras que la Fundación Placemaking garantizará que los recursos lleguen a los espacios con mayor necesidad y que el impacto social generado pueda ser medido y verificado.
Con ello, los organizadores buscan demostrar que la colaboración entre empresas, organizaciones civiles y ciudadanía puede convertirse en una herramienta efectiva para enfrentar uno de los retos más importantes que enfrenta el país: la gestión sostenible del agua.
LEE TAMBIÉN: México apuesta por la regeneración de la naturaleza con una nueva alianza climática
