lunes, junio 1

El calor extremo se perfila como uno de los mayores desafíos para la Copa Mundial de 2026; un análisis de World Weather Attribution advierte que las altas temperaturas y la humedad podrían elevar los riesgos para jugadores y aficionados durante el torneo que organizarán Estados Unidos, México y Canadá.

El estudio señala que el cambio climático ya modifica las condiciones en las que se desarrollan los grandes eventos deportivos.

Riesgos crecientes en las sedes mundialistas

La investigación evaluó los 104 partidos programados entre junio y julio de 2026, se encontró que cerca de una cuarta parte podría disputarse bajo niveles de estrés térmico que superan las recomendaciones de seguridad de FIFPRO. Además, el riesgo de calor extremo prácticamente se duplicó respecto a la Copa Mundial de 1994.

Los científicos utilizaron el índice WBGT, que considera temperatura, humedad, radiación solar y viento para medir el impacto del calor en el cuerpo. Según el reporte, al menos 26 encuentros podrían requerir pausas obligatorias para hidratación y enfriamiento; incluso algunos partidos alcanzarían condiciones que especialistas consideran inseguras para competir.

Jugadores y aficionados, bajo presión climática

El informe identifica a ciudades como Miami, Kansas City y Nueva York entre las más expuestas. Aunque ciertos estadios contarán con sistemas de climatización, miles de asistentes permanecerán al aire libre durante traslados, celebraciones y actividades paralelas al torneo; por lo que la exposición al calor seguirá presente.

Investigadores participantes en el estudio advierten que existe un riesgo real para la salud de jugadores y espectadores. Asimismo, destacan que casi la mitad del calentamiento global provocado por la actividad humana ocurrió después de 1994; situación que explica el incremento de eventos climáticos más intensos y frecuentes.

Diferencias regulatorias y desafíos futuros

Otro aspecto relevante del análisis radica en la diferencia entre los criterios médicos de FIFPRO y las reglas actuales de FIFA. Mientras el sindicato de futbolistas considera inseguro competir por encima de ciertos niveles de calor, la FIFA contempla suspensiones únicamente en escenarios más extremos; una brecha que, según los investigadores, podría exponer a deportistas y aficionados a riesgos importantes.

El estudio concluye que el calor extremo representará un desafío cada vez mayor para los futuros mundiales. Los modelos climáticos proyectan un aumento de las probabilidades de encuentros bajo condiciones severas si la temperatura global continúa en ascenso; por ello, los especialistas subrayan la necesidad de impulsar medidas de adaptación e infraestructura que permitan proteger a quienes participan y asisten a estos eventos deportivos.

Compartir.
Exit mobile version