La organización internacional Global Reporting Initiative (GRI) presentó un nuevo borrador de estándares de sostenibilidad enfocados en la contaminación del suelo, una problemática ambiental que históricamente ha recibido menor atención dentro de los reportes corporativos ESG. La iniciativa busca fortalecer la transparencia empresarial sobre impactos ambientales relacionados con contaminación; manejo de residuos, incidentes críticos y remediación de sitios afectados.
El nuevo estándar forma parte de una actualización más amplia de los lineamientos de reporte ambiental de GRI, considerados entre los más utilizados a nivel global para divulgación de información ESG. La propuesta introduce, por primera vez, un estándar específico dedicado exclusivamente a la contaminación del suelo, ampliando el alcance de los reportes ambientales más allá de emisiones atmosféricas y cambio climático.
De acuerdo con el borrador publicado por el Global Sustainability Standards Board (GSSB), las empresas deberán explicar cómo gestionan riesgos asociados a contaminación del suelo dentro de toda su cadena de valor. Esto incluye identificar posibles fuentes de contaminación, monitorear incidentes, informar sobre sustancias liberadas al suelo y detallar acciones de mitigación y remediación ambiental.
El documento señala que la contaminación del suelo puede provenir de múltiples actividades industriales y económicas, como minería, agricultura intensiva, manejo de químicos, construcción, almacenamiento de sustancias peligrosas y disposición inadecuada de residuos. Entre los contaminantes más comunes se encuentran metales pesados, pesticidas, fosfatos, hidrocarburos y residuos plásticos, cuyos efectos pueden afectar biodiversidad, cultivos, calidad del agua y salud humana.
La propuesta sigue un modelo basado en políticas, acciones y objetivos, mediante el cual las organizaciones deberán demostrar no solo compromisos generales, sino también evidencia cuantificable de monitoreo, prevención y respuesta. Además, el estándar contempla que las empresas reporten incidentes relevantes de contaminación y posibles incumplimientos regulatorios relacionados con afectaciones ambientales.
GRI explicó que la iniciativa responde a una creciente preocupación global sobre la degradación de suelos y la falta de datos comparables sobre contaminación ambiental corporativa. Diversos estudios citados por la organización muestran que muchas empresas publican reportes de sostenibilidad, pero pocas ofrecen información cuantitativa clara sobre emisiones y contaminación específica.
El proyecto también busca alinearse con marcos internacionales como las directrices de la ONU sobre empresas y derechos humanos, los lineamientos de la OCDE y los Estándares Europeos de Reporte de Sostenibilidad (ESRS). Con ello, GRI pretende facilitar una mayor interoperabilidad entre distintos esquemas regulatorios y de divulgación ambiental que comienzan a endurecerse en Europa y otros mercados.
Actualmente, el borrador se encuentra en consulta pública internacional y recibirá comentarios hasta el 8 de junio de 2026. La versión final de los nuevos estándares sobre contaminación —que también incluirán temas de calidad del aire, incidentes críticos, ruido y olores— podría publicarse oficialmente en 2027. Para muchas empresas de sectores industriales, energéticos y de infraestructura, esto representa un avance hacia exigencias más estrictas de trazabilidad, monitoreo ambiental y rendición de cuentas ESG.
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