martes, abril 14

El gobierno federal informó sobre la liberación de una familia de lobos mexicanos en Durango, como parte de los esfuerzos para recuperar a esta especie en peligro y restablecer su presencia en ecosistemas donde había desaparecido hace décadas.

De acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), el pasado 10 de abril se llevó a cabo la liberación de cuatro ejemplares de lobo mexicano (Canis lupus baileyi) en un nuevo sitio de reintroducción ubicado en la Sierra Madre Occidental.

Una familia que regresa al hábitat silvestre

La manada está integrada por un macho llamado Jhon, una hembra llamada Miranda y sus dos crías —Elías y Chuy, de ocho meses—, quienes llegaron el 25 de marzo a la comunidad forestal El Tarahumar y Bajíos del Tarahumar, en el municipio de Santa Catarina de Tepehuanes.

El establecimiento del proyecto en la zona contó con el aval de la comunidad local, que aprobó por unanimidad la iniciativa en asamblea, lo que permitió avanzar con el proceso de reintroducción.

Previo a su liberación, los ejemplares permanecieron en un recinto de prerreintroducción bajo la supervisión de especialistas, quienes evaluaron su comportamiento, cohesión como grupo familiar y adaptación al entorno natural. Tras este periodo, la familia fue liberada para continuar su vida en condiciones silvestres.

Un proceso clave para la conservación

Esta nueva manada se suma a otros ejemplares trasladados al mismo sitio el pasado 13 de marzo, los cuales continúan bajo monitoreo especializado. Con ello, Durango se posiciona como el segundo estado del país en llevar a cabo la reintroducción del lobo mexicano en vida silvestre.

El hecho marca el regreso de la especie a la Sierra Madre Occidental tras más de 50 años de ausencia, en un esfuerzo considerado histórico para restablecer sus poblaciones en México.

Especialistas señalan que la presencia del lobo mexicano en estos ecosistemas tiene un impacto directo en el equilibrio ecológico, ya que contribuye a regular las poblaciones de herbívoros y fortalece procesos naturales clave para la restauración ambiental.

Colaboración binacional y académica

El proyecto forma parte del Programa Binacional de Conservación México–Estados Unidos y ha sido posible gracias a la colaboración de instituciones como la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), así como autoridades estatales y organismos estadounidenses.

La Semarnat destacó que estas acciones forman parte de una estrategia más amplia para la recuperación del lobo mexicano y la protección de la biodiversidad, mediante esfuerzos coordinados que buscan restaurar los ecosistemas donde habita esta especie emblemática del país.

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