miércoles, enero 14

La transformación del sector energético en México avanza no solo por razones ambientales, sino cada vez más por criterios económicos. En ese terreno, Huawei Digital Power ha encontrado un punto de inflexión: demostrar que la adopción de tecnologías limpias puede ser, ante todo, un negocio rentable. Así lo plantea Gonzalo Gómez, gerente de desarrollo de negocio de Huawei Digital Power México, quien sostiene que la transición energética solo se acelerará cuando represente ahorros tangibles para las empresas.

En entrevista, Gómez explicó que la estrategia de la compañía se basa en integrar generación solar, almacenamiento de energía en baterías (BESS) e infraestructura de carga ultrarrápida para vehículos eléctricos. Esta combinación busca responder a dos problemáticas clave del mercado mexicano: el incremento sostenido de las tarifas eléctricas y la creciente inestabilidad de la red.

De la sustentabilidad a la lógica de negocio

Para Huawei Digital Power, la transición energética ha dejado de ser exclusivamente un compromiso ambiental para convertirse en una decisión estratégica. La compañía ha desarrollado un enfoque de ‘doble apuesta’:

“La primera es que realmente los proyectos sean rentables para nuestros clientes, es decir, que no solo se vea por un tema de sustentabilidad, sino que podamos llevarlos a la mesa desde un punto de vista de rentabilidad y se puedan generar ahorros para ellos”, detalló.

El gerente señala que, en un contexto en el que las tarifas eléctricas para grandes consumidores han aumentado entre 8% y 12%, las soluciones integrales de Huawei pueden reducir la facturación eléctrica en más de 50%, convirtiendo la inversión en energía limpia en una herramienta de competitividad.

Almacenamiento y electromovilidad, pilares del modelo

Uno de los componentes clave de esta estrategia es el almacenamiento de energía mediante baterías. La reducción de más de 90% en los costos de esta tecnología durante la última década ha abierto la puerta para que las empresas mexicanas aprovechen una de sus principales ventajas estructurales: la alta irradiación solar.

“México es uno de los países que más días soleados tiene, lo cual nos permite tener proyectos de energía fotovoltaica bastante rentables […]. Además, en el país vemos una reducción de más del 80% en los costos de generación de energía fotovoltaica”, dijo.

Gómez explica que los sistemas BESS permiten almacenar energía y utilizarla en horarios de alta demanda, lo que reduce significativamente la factura eléctrica y, al mismo tiempo, disminuye la presión sobre la red nacional. Además, habilitan esquemas de operación aislada, garantizando suministro en zonas con infraestructura limitada o inestable.

En paralelo, Huawei ha fortalecido su presencia en el sector de la electromovilidad con un enfoque integral que abarca tanto la tecnología de los vehículos como la infraestructura de recarga. Sus soluciones buscan resolver dos de los principales obstáculos del mercado mexicano: la insuficiente capacidad de la red eléctrica y la falta de estandarización de conectores.

Para ello, la compañía integra cargadores con sistemas fotovoltaicos y de almacenamiento, creando centros de carga autosuficientes, y utiliza una unidad de potencia centralizada con dispensadores adaptables a distintos estándares. Este diseño permite proteger la inversión frente a la evolución tecnológica del mercado de vehículos eléctricos.

Proyectos que ya generan resultados

La aplicación de estas soluciones ya se refleja en proyectos operativos en distintos sectores. Algunos de ellos fueron presentados por Huawei durante el Latin America C&I Greenovation Summit 2025, celebrado el pasado 28 de noviembre en Cancún, Quintana Roo.

En el ámbito hotelero, el Hotel Breathless, donde se realizó la cumbre, logró reducir su factura eléctrica mensual entre 20% y 30% tras implementar una microrred inteligente, frente a un gasto anual cercano a los 2 millones de dólares.

Por su parte, en el sector industrial, un proyecto piloto con Grupo Elektra ―apoyado en la tecnología de monitoreo de Huawei que permite gestionar la dispersión, anticipar fallas y mantener la calidad―, registró un ahorro del 28% en la facturación total en apenas tres meses.

En infraestructura crítica, como la línea 4 del Tren Ligero de Guadalajara, la solución Huawei Critical Power garantiza una transición eléctrica de cero milisegundos, un factor clave para la seguridad operativa.

Finalmente, en logística pesada, Grupo Marva opera la flota de camiones eléctricos más grande de América Latina con cargadores ultrarrápidos que permiten recuperar la batería del 20% al 80% en 40 minutos.

Para Gómez, estos casos confirman que la transición energética ya es una realidad en México y que los modelos son replicables en diversas industrias, especialmente en sectores donde el costo de una hora de inactividad convierte la confiabilidad energética en un factor económico crítico.

Innovación, seguridad y eficiencia como diferenciadores

La capacidad de escalar estos proyectos, explica Gómez, se sustenta en tres pilares tecnológicos: innovación constante, altos estándares de seguridad y eficiencia a largo plazo. Huawei se mantiene entre las cinco empresas que más invierten en investigación y desarrollo a nivel global, con una parte relevante destinada a energías renovables.

En materia de seguridad, la empresa es el primer fabricante en obtener la certificación de TÜV Rheinland para sistemas de almacenamiento de energía, el estándar más alto disponible. A ello se suma el diseño de equipos con refrigeración líquida, que ofrecen mayor eficiencia, vida útil prolongada y menores requerimientos de mantenimiento frente a sistemas tradicionales.

De cara al futuro, Huawei Digital Power proyecta contar con 100 puntos de carga rápida operativos en México para inicios de 2026, con la meta de duplicar esa cifra y ampliar de forma paralela la capacidad de almacenamiento instalada.

No obstante, Gómez reconoce que el despliegue a gran escala dependerá de una coordinación efectiva entre academia, sector público y empresas privadas. Solo mediante este esquema de colaboración, señala, México podrá aprovechar plenamente estas tecnologías, avanzar en sus metas de descarbonización y consolidar un sistema energético más competitivo, resiliente y sostenible.

“Es necesaria esta famosa triple hélice en la que tenemos que estar todos alineados para realmente poder desarrollar este tipo de proyectos […]. Todo 2025 vimos mayor apertura para que los usuarios puedan tener estas instalaciones dentro de sus empresas”, concluyó.

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