La armonización de los estándares globales de sostenibilidad continúa avanzando. La Fundación IFRS y la organización Global Reporting Initiative (GRI) anunciaron una ampliación de su colaboración; con el objetivo de alinear sus marcos de reporte, y facilitar a las empresas la elaboración de informes ESG más comparables, transparentes y útiles para inversionistas y otros grupos de interés.
El acuerdo busca fortalecer la interoperabilidad entre los estándares desarrollados por el International Sustainability Standards Board (ISSB), perteneciente a IFRS, y los lineamientos del Global Sustainability Standards Board (GSSB), organismo responsable de los estándares GRI.
La intención es que las compañías puedan utilizar ambos marcos de manera conjunta, evitando duplicidades y reduciendo la complejidad del reporte corporativo en materia ambiental, social y de gobernanza.
La colaboración responde a una creciente demanda del mercado por contar con un sistema global de divulgación de sostenibilidad más uniforme. Actualmente, muchas empresas deben cumplir simultáneamente con distintos esquemas regulatorios y metodologías ESG en diferentes regiones del mundo; lo que ha generado un entorno fragmentado y costoso en términos de cumplimiento.
Colaboración bipartita
De acuerdo con las organizaciones, el trabajo conjunto permitirá alinear divulgaciones relacionadas con impactos, riesgos y oportunidades en temas clave como biodiversidad, cambio climático y desempeño ambiental. Uno de los primeros proyectos derivados de esta cooperación se enfocará precisamente en biodiversidad y ecosistemas, tomando como referencia el nuevo estándar GRI 101 y futuros desarrollos del ISSB.
El anuncio también refleja la tendencia global hacia la convergencia de estándares ESG. Diversas jurisdicciones, incluyendo Reino Unido, Australia, Brasil y varios mercados asiáticos, avanzan hacia modelos de reporte alineados con las normas del ISSB, mientras organismos como EFRAG en Europa trabajan para hacer compatibles los estándares ESRS con IFRS y GRI.
Especialistas consideran que esta interoperabilidad será fundamental para evitar la llamada “sopa de alfabetos” en sostenibilidad, término utilizado para describir la proliferación de metodologías y marcos de reporte existentes. La integración entre estándares permitiría a las compañías reutilizar información y construir reportes más consistentes, comparables y auditables a nivel internacional.
Además de simplificar el cumplimiento regulatorio, la alineación entre IFRS y GRI busca fortalecer la credibilidad de la información ESG ante inversionistas, autoridades y consumidores. Mientras IFRS se concentra principalmente en los riesgos financieros asociados a sostenibilidad, GRI mantiene un enfoque orientado al impacto social y ambiental de las organizaciones, por lo que ambas metodologías son vistas como complementarias.
Así, la colaboración entre IFRS y GRI podría convertirse en un paso decisivo hacia la consolidación de un lenguaje común para la divulgación ESG global. Expertos coinciden en que la tendencia apunta a reportes más integrados, digitalizados y comparables, capaces de conectar desempeño financiero con impacto ambiental y social.
