lunes, septiembre 21

La sostenibilidad en la infraestructura marítima mexicana marcó un nuevo punto de referencia con el avance de tres terminales portuarias al nivel más alto dentro de una evaluación internacional interna, lo que reflejó un cambio en la forma en que la operación logística integra criterios ambientales, sociales y de gobernanza en su gestión cotidiana.

Evaluación que redefine la operación portuaria

Las terminales LCT y LCMT, ubicadas en Lázaro Cárdenas, junto con ICAVE en Veracruz, alcanzaron el nivel “Innovator”, el grado más alto dentro del Sustainability Baseline Assessment 2025.

Este sistema midió la incorporación de prácticas en cinco áreas: gobernanza, medio ambiente, personas, negocio y reconocimiento, con base en evidencia operativa y seguimiento interno.

Descarbonización impulsa nueva competitividad

La industria portuaria enfrentó nuevas exigencias en torno a descarbonización, eficiencia energética y medición de impacto ambiental, lo que elevó la sostenibilidad como un eje estratégico en la operación logística.

TAMBIÉN LEE. RIU presenta su estrategia de sostenibilidad Proudly Committed en México

En este contexto, los indicadores ESG dejaron de concentrarse en reportes corporativos y pasaron a integrarse en la gestión diaria de las terminales, con énfasis en procesos, capacitación y seguimiento del personal.

De la medición interna a la transformación sectorial

El avance al nivel más alto representó un cambio respecto a evaluaciones previas, donde estas terminales permanecían en un grado inferior, lo que evidenció una evolución en la adopción de la sostenibilidad dentro del sector.

Aunque la evaluación correspondió a una metodología interna y no a una certificación independiente, el resultado reflejó la presión creciente de la industria marítima por alinearse con metas globales de reducción de emisiones hacia 2050.

Compartir.
Exit mobile version