El estándar global de textiles orgánicos, conocido como GOTS (Global Organic Textile Standard), registró un crecimiento significativo durante 2025, consolidándose como una de las principales referencias internacionales en materia de sostenibilidad dentro de la industria textil. Así lo revela su informe anual más reciente, que destaca una expansión sostenida en el número de instalaciones certificadas y una mayor adopción de estándares rigurosos por parte de empresas del sector.
De acuerdo con el reporte, el número de instalaciones certificadas bajo GOTS alcanzó las 17 mil 800 en todo el mundo, lo que representa un incremento de 15.3% respecto al año anterior. Estas instalaciones están distribuidas en 95 países, lo que evidencia la creciente relevancia del estándar en cadenas de suministro globales cada vez más complejas y reguladas.
Este crecimiento se da en un contexto de mayor presión regulatoria y escrutinio sobre las prácticas ambientales y sociales de la industria textil. Las empresas están recurriendo a certificaciones como GOTS no solo para validar sus compromisos de sostenibilidad, sino también para cumplir con requisitos internacionales de debida diligencia, transparencia y trazabilidad en sus procesos productivos.
El informe también subraya avances en la alineación del estándar con marcos internacionales, como las directrices de la OCDE, alcanzando un nivel de compatibilidad del 98% en sus criterios. Este dato posiciona a GOTS como uno de los sistemas más robustos para garantizar prácticas responsables en toda la cadena de valor, desde la obtención de fibras hasta la manufactura final.
Además, la organización detrás del estándar ha comenzado a ampliar su alcance más allá de las fibras orgánicas, mediante el desarrollo del Global Responsible Textile Standard (GRTS), actualmente en fase de consulta pública. Este nuevo marco busca integrar criterios más amplios de sostenibilidad, adaptándose a las necesidades de una industria en transformación.
Otro de los ejes clave del reporte es el fortalecimiento de herramientas de trazabilidad digital y mecanismos de integridad, con el objetivo de asegurar que las certificaciones respondan a estándares verificables y confiables. En un entorno donde las declaraciones ambientales enfrentan cada vez mayor escrutinio, estos sistemas se vuelven fundamentales para evitar el llamado “greenwashing”.
Asimismo, el informe destaca el papel de las campañas de concientización, como #BehindTheSeams, que logró alcanzar a más de 144 millones de personas, reforzando la importancia de comunicar de manera clara el impacto de la industria textil y las acciones necesarias para hacerla más sostenible.
LEE TAMBIÉN: Bahamas: sede de la Conferencia del Global Sustainable Tourism Council 2027
