La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) inició un muestreo exploratorio para identificar posibles sitios contaminados con metales pesados en el Río Sonora, como parte de las acciones de remediación tras el derrame de desechos tóxicos ocurrido en 2014 por la mina Buenavista del Cobre, de Grupo México.
De acuerdo con la dependencia, entre el 11 y 12 de febrero de 2026 se realizó el primer recorrido a lo largo de la cuenca, con acompañamiento de los Comités de Cuencas del Río Sonora. Las labores abarcaron comunidades como Cananea, Bacoachi, Unámichi, Tahuichopa, Arizpe, Aconchi y Ures.
Muestreo abarcará 402 kilómetros del Río Sonora
Durante la jornada se tomaron muestras de suelo y sedimentos, además de realizar mediciones con equipo de fluorescencia de rayos X para detectar la presencia de metales pesados en agua y suelo. Según la Semarnat, las acciones cubrirán 402 kilómetros de la cuenca y beneficiarán a cerca de 22 mil habitantes de ocho municipios aledaños.
La identificación, caracterización y eventual remediación del río son coordinadas por la Subsecretaría de Regulación Ambiental, a través de la Dirección General de Gestión Integral de Materiales y Actividades Riesgosas.
El muestreo forma parte del Plan de Justicia para Cananea y la cuenca del Sonora, anunciado por el gobierno federal en 2025, el cual contempla obras como la construcción de plantas potabilizadoras, un centro de monitoreo de la calidad del agua y un hospital regional en Ures con unidad de vigilancia epidemiológica y seguimiento toxicológico.
A más de una década del derrame
El 6 de agosto de 2014, la mina Buenavista del Cobre vertió alrededor de 40 mil metros cúbicos de lixiviados tóxicos en el arroyo Tinajas, que desemboca en el Río Sonora. El derrame impactó 288.8 kilómetros de cauces hídricos y afectó a cerca de 22 mil personas en municipios como Arizpe, Aconchi, Banámichi, Baviácora y Ures.
El evento fue catalogado como el peor desastre ecológico minero en México. Entre las consecuencias reportadas se encuentran la contaminación de fuentes de agua, así como afectaciones a flora, fauna y población ribereña.
Las autoridades señalaron que, aunque han transcurrido más de 11 años del derrame, los metales pesados pueden permanecer en agua y suelo por largos periodos. Por ello, el muestreo busca ubicar zonas prioritarias de intervención y sustentar las acciones de limpieza en evidencia técnica.
En el marco del plan de remediación, el gobierno federal informó previamente que Grupo México cubrirá 70% del costo del programa ambiental y que ya comenzaron las primeras indemnizaciones a trabajadores, viudas y familias afectadas. Asimismo, la presidenta Claudia Sheinbaum dio a conocer que la empresa realizó un primer depósito por 500 millones de pesos para iniciar la reparación del daño en las comunidades impactadas.
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