A partir del 1 de enero de 2026, la Ciudad de México implementó una nueva obligación para toda la población capitalina: separar la basura en origen antes de entregarla para su recolección. La medida, impulsada por la jefa de Gobierno Clara Brugada, forma parte de la estrategia “Transforma tu ciudad: cada residuo en su lugar”, destinada a reducir el impacto ambiental de los desechos y fortalecer el reciclaje y la economía circular.
Según las autoridades, la capital genera más de 8 mil 600 toneladas de residuos cada día, de las cuales cerca de 7 mil terminan en rellenos sanitarios. El objetivo es que, con el nuevo esquema, la ciudad pueda reciclar o aprovechar al menos la mitad de sus residuos antes de que lleguen a rellenos sanitarios.
La separación será obligatoria para todos los hogares, comercios, oficinas e instituciones de las 16 alcaldías. Para facilitarla, los residuos se clasificarán en tres fracciones que deberán estar claramente diferenciadas al momento de sacarlos para su recolección.
¿Cómo y cuándo se separa la basura?
Bajo el nuevo sistema, los residuos se dividirán en tres categorías principales:
- Orgánicos: restos de comida, frutas, verduras, cáscaras de huevo, residuos de jardinería y poda, que pueden transformarse en composta.
- Inorgánicos reciclables: papel, cartón, vidrio, metales metales, vidrio, envases multicapa (tetrapack), textiles y ropa que pueden reincorporarse a procesos de reciclaje.
- Inorgánicos no reciclables: materiales que no se pueden reciclar, como pañales, toallas sanitarias, colillas de cigarro, papel higiénico, unicel, calzado, envolturas de frituras, curitas y otros materiales de difícil aprovechamiento.
La recolección se organizará mediante un calendario semanal fijo para cada tipo de residuo, con la finalidad de evitar que se mezclen después de salir del hogar:
- Martes, jueves y sábado: residuos orgánicos (verde).
- Lunes, miércoles, viernes y domingo: residuos inorgánicos (reciclables, gris) y (no reciclables, naranja).
Las autoridades han enfatizado que si la basura no está correctamente separada o se presenta fuera del día correspondiente, el camión recolector podría no llevarla, sin que por ahora estén previstas sanciones económicas directas durante la primera fase de implementación.
¿Por qué importa este cambio?
La nueva obligación responde a una lógica de economía circular, donde los residuos dejan de ser vistos como basura sin valor y se transforman en recursos aprovechables. Separar en origen permite:
- Reducir la cantidad de desechos enviados a rellenos sanitarios.
- Incrementar la recuperación de materiales reciclables.
- Producción de composta a partir de residuos orgánicos.
- Disminuir la contaminación y las emisiones de gases de efecto invernadero.
La Agencia de Gestión Integral de Residuos (AGIR) y la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) han señalado que este esquema marcará un precedente en la capital y que su éxito dependerá del compromiso ciudadano y de campañas informativas continuas para que la población adopte prácticas correctas de separación de residuos.
Retos y expectativas
Aunque la medida promete beneficios ambientales, también enfrenta retos prácticos: desde la educación de la ciudadanía sobre cómo separar adecuadamente hasta la adecuación de la infraestructura de recolección y tratamiento de residuos. La experiencia de los primeros días de funcionamiento ha mostrado que la transición es un proceso de adaptación para muchas personas y hogares.
Con este cambio, la Ciudad de México apuesta por una política sostenible que busca transformar la relación de la urbe con sus residuos, haciendo más eficiente su manejo y promoviendo una cultura ambiental en toda la metrópoli.

