Hoy la transición hacia una economía descarbonizada no es solo una opción, sino una necesidad imperativa para mitigar los efectos del cambio climático, especialmente en el sector transporte, que representa la mayor fuente de emisiones a nivel mundial; es por ello por lo que, la investaciuón y desarrollo en materia de electromovilidad es de suma importancia para México y todo el orbe.
En este apartado de la movilidad electrificada, destaca Autovolt, empresa mexicana especializada en cargadores rápidos para vehículos eléctricos (EV), enfocada en promover la movilidad sostenible. Su misión es acelerar la transición a la movilidad eléctrica con cargadores accesibles, eficientes y confiables que reduzcan la huella ambiental mediante tecnología inteligente.
En entrevista para Greentology, Jorge Obregón, director de Autovolt, señala que es fundamental que tanto los gobiernos como las empresas y la ciudadanía sean conscientes de su huella de carbono y de cómo la electromovilidad puede ser el eje central para transformar nuestro entorno hacia un modelo más sustentable. En este contexto, el reto ya no reside únicamente en la disponibilidad de vehículos eléctricos, sino en la creación de una infraestructura robusta que permita que esta transición sea viable, eficiente y, sobre todo, rápida.
“La apuesta de Autovolt es dar una solución integral pensando en que tengamos una ‘energía con propósito’. Por eso nuestro eslogan es Power with Purpose, de tal forma que lo que buscamos es que el usuario cuente con una solución de supercargador que, idealmente, venga alimentada por fuentes renovables.
Para lograrlo, nos apoyamos en Vita Energy, otra empresa del grupo que ofrece soluciones desde el punto de vista de energía limpia con sistemas de almacenamiento y sistemas fotovoltaicos. Lo deseable es que estos sistemas acompañen siempre a los proyectos de supercargadores, garantizando que la energía despachada sea verde y coherente con el objetivo medioambiental de la movilidad eléctrica”.
Esta integración tecnológica es vital. En palabras de Jorge Obregón, no tiene sentido migrar a un auto eléctrico si la fuente de energía sigue dependiendo de combustibles fósiles. Por ello, la apuesta por cargadores alimentados por energía solar o eólica busca ofrecer la tranquilidad de que el ciclo de vida de la movilidad sea realmente verde y sostenible.
Carga Ultrarrápida: Rompiendo la Barrera del Tiempo
Uno de los mayores obstáculos para la adopción masiva de vehículos eléctricos ha sido el tiempo de carga. Tradicionalmente, un usuario acostumbrado a la carga residencial debe esperar entre 6 y 8 horas para obtener una carga completa de su batería. Si bien esto resuelve la necesidad diaria de muchos, se convierte en una limitante para los trayectos largos o para quienes dependen de su vehículo para trabajar, como es el caso de las flotillas industriales, taxis o sistemas de transporte público.
Aquí es donde los supercargadores de carga ultrarrápida entran en juego como un elemento disruptivo. Estos dispositivos están diseñados para reducir el tiempo de espera a un lapso de entre 40 minutos y una hora para una carga total. En términos prácticos, esto permite que un usuario pueda llevar su batería del 20% al 80% en apenas 40 minutos, el tiempo equivalente a tomar un café o revisar correos en una oficina o espacio de ocio. Esta eficiencia tecnológica es la que permite eliminar la «ansiedad de carga» y da viabilidad al tránsito entre ciudades o recorridos urbanos intensos.
“Nuestro foco es encontrar espacios de ocio o electrolineras que solucionen la necesidad de abastecimiento y den viabilidad al tránsito entre ciudades. Además, operamos a través de una plataforma que permite visualizar la red de cargadores, consultar tarifas y realizar monitoreo remoto para resolver cualquier falla técnica de inmediato, asegurando que la experiencia de autocarga sea amigable, ya sea mediante una aplicación o una tarjeta de crédito física”.
Además, la tecnología de Autovolt incorpora características avanzadas de eficiencia energética, como sistemas de enfriamiento optimizados y la capacidad de realizar cargas simultáneas a dos automóviles, lo que maximiza la versatilidad y el aprovechamiento de la infraestructura instalada.
El Enfoque Estratégico: Electrolineras y Flotillas
A diferencia de la carga residencial, que suele estar cubierta por la marca del automóvil, Autovolt centra sus esfuerzos en el sector comercial e industrial. El objetivo es identificar espacios estratégicos como hoteles, centros comerciales, puntos de ocio y las denominadas electrolineras. Estos lugares funcionan como puntos de autoabastecimiento temporal que permiten a los conductores continuar su recorrido sin interrupciones prolongadas.
Para el sector de flotillas y transporte de mercancías, la carga ultrarrápida es un factor crítico de rentabilidad. Un sistema de transporte que apuesta por lo eléctrico necesita aumentar sus ciclos de recorridos y entregas; por lo tanto, contar con una red de carga rápida es lo que hace que la operación sea viable frente a los modelos de combustión tradicional.
Sobre esta especialización de mercado, el director de Autovolt comenta:
“El foco de Autovolt está claramente orientado hacia la parte comercial e industrial, donde la carga rápida es una necesidad crítica. Si pensamos en un taxi, una flotilla o un sistema de transporte, estos usuarios necesitan resolver su abastecimiento de forma ágil para continuar su recorrido; no pueden permitirse estar estacionados durante ocho horas en una oficina o en casa. Lo que buscamos es que puedan estacionarse temporalmente en un punto comercial o en una electrolinera y autoabastecer su batería de manera rápida. Esto les permite aumentar considerablemente sus ciclos de recorridos y entregas, haciendo que la apuesta por los autos eléctricos sea operativa y financieramente rentable para las empresas”.
El Panorama en México y Latinoamérica: Un Fenómeno de Paridad
El crecimiento de la electromovilidad a nivel global es innegable. Durante 2024, el sector de autos eléctricos creció un 20% en todo el mundo. China lidera esta carrera con un impresionante 40% de sus ventas anuales siendo vehículos eléctricos, seguida por Europa y Estados Unidos, aunque estos últimos han visto una ligera desaceleración en sus estímulos gubernamentales.
“En Latinoamérica, estamos viviendo un fenómeno particularmente interesante: el costo de entrada para acceder a un auto eléctrico se ha reducido significativamente, llegando en muchos casos a la paridad de precio con los vehículos de combustión interna. Ya no existe ese «sobrecosto» prohibitivo que existía hace unos años. Sin embargo, esta democratización del vehículo eléctrico trae consigo un nuevo reto: la infraestructura debe crecer al mismo ritmo que el parque vehicular.
México ya está dando pasos importantes. Ciudades como Monterrey, Guadalajara y la Ciudad de México, así como Mérida con el sistema Ie-tram, están a la vanguardia en transporte público electrificado. No obstante, para que el sector privado y las familias den el paso definitivo, es necesario masificar la infraestructura de carga en carreteras y autopistas, un área donde todavía existe un déficit importante”.
Regulación e Incentivos: Las Piezas que Faltan
Para acelerar la adopción de estas tecnologías, Jorge Obregón enfatiza que el papel del gobierno es fundamental en dos vertientes: regulación y estímulos. Por un lado, se requiere un marco regulatorio claro que brinde seguridad jurídica a los inversionistas. Actualmente, existen conflictos con los usos de suelo y permisos que chocan entre las gasolineras tradicionales y las nuevas electrolineras. Es vital que el Estado defina las reglas del juego para que la operación de estos puntos de carga sea fluida y segura.
Por otro lado, los incentivos gubernamentales (subsidios o estímulos fiscales) han sido el detonante del éxito en otros países. En México, estos beneficios aún no son lo suficientemente claros o palpables para el usuario final. El gobierno debe «meter el dulce» para que la decisión de compra no solo se base en el precio del vehículo, sino en las facilidades operativas y económicas que el Estado pueda otorgar para fomentar una sociedad más limpia.
Impacto Social, Económico y Ambiental
Adoptar la carga ultrarrápida y la electromovilidad no es solo un avance tecnológico, sino un golpe de «varias bandas» que beneficia a la sociedad en su conjunto.
- Económico: Hoy en día, la tasa de carga eléctrica es más económica que el costo de los combustibles tradicionales, lo que representa un ahorro directo para el bolsillo del usuario.
- Social: El acceso a una movilidad más barata y eficiente mejora el bienestar general de la comunidad.
- Medioambiental: La reducción de emisiones garantiza un aire más limpio y una disminución tangible de la contaminación en nuestras ciudades.
Un Mensaje de Confianza hacia el Futuro
A pesar de los retos en infraestructura, el mensaje de Autovolt para quienes están considerando adquirir su primer vehículo eléctrico es de optimismo. La red de carga está creciendo aceleradamente y la tecnología de supercargadores está diseñada para ofrecer una experiencia amigable y fácil de usar, con monitoreo remoto y múltiples formas de pago, desde aplicaciones hasta tarjetas de crédito físicas.
La infraestructura de accesibilidad a las cargas llegará muy pronto a niveles óptimos. La decisión de migrar a lo eléctrico es, hoy por hoy, una buena decisión que combina la tranquilidad de una tecnología eficiente con un impacto positivo real para las generaciones futuras. Con el capital humano e intelectual acumulado por grupos como Ecobo y el impulso de marcas como Autovolt, el camino hacia una movilidad sustentable y ultrarrápida en México ya ha comenzado.
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