jueves, septiembre 17

El crecimiento de la demanda energética y la presión sobre la infraestructura eléctrica están redefiniendo el rumbo del sector en México, donde la combinación de inversión privada, energías renovables y almacenamiento se perfila como eje clave para garantizar el suministro y la competitividad.

El avance de programas como techos solares en zonas de clima extremo refleja un intento por atender tanto la demanda energética como el bienestar social. En regiones como Mexicali, donde el consumo eléctrico es elevado por el uso de aire acondicionado, estas soluciones buscan reducir costos y mejorar la economía familiar. Durante el panel “Panorama renovable 2030: Integración de nueva capacidad solar y de almacenamiento en México”, celebrado en el Congreso Internacional Intersolar Mexico 2026, se debatieron los temas en mención.

“Este tipo de programas están diseñados para generar beneficios directos en hogares con condiciones climáticas extremas”, explicó Paty Tatto, directora ejecutiva de Genus Power México, al referirse al impacto social de la generación distribuida.

Panorama renovable 2030: Integración de nueva capacidad solar y de almacenamiento en México”, en Intersolar Mexico 2026.

Inversión, interconexión y nuevos modelos eléctricos

La demanda eléctrica continúa en aumento, lo que ha llevado a priorizar la interconexión como un activo estratégico para acelerar proyectos. Este factor permite a las empresas ganar agilidad y avanzar en esquemas de generación propia.

En este contexto, los modelos mixtos impulsados por convocatorias de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) abren espacio a esquemas más competitivos. “La demanda sigue creciendo y el almacenamiento empieza a jugar un papel relevante, aunque todavía es opcional en muchos proyectos”, señaló Eduardo López, jefe de operaciones de Cubico México.

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A pesar de estos avances, persisten retos asociados a la certidumbre regulatoria y a los tiempos de desarrollo, lo que continúa condicionando el ritmo de inversión en el sector eléctrico.

Almacenamiento y transmisión, los desafíos críticos

El almacenamiento energético, particularmente mediante baterías, se posiciona como un elemento clave, aunque aún enfrenta desafíos técnicos y de mercado. Su valor radica en su capacidad de respuesta más que en la energía acumulada.

“La batería es potencia, no energía”, enfatizó Gleb Kouznetsov, director de financiamiento de energía en Bancomext, quien añadió que estos sistemas deben demostrar su disponibilidad en momentos críticos para integrarse plenamente al mercado.

A la par, la expansión de la red de transmisión se vuelve indispensable para sostener el crecimiento del sistema eléctrico. Sin esta infraestructura, incluso los proyectos renovables más avanzados enfrentan limitaciones para integrarse, lo que subraya la necesidad de una estrategia coordinada entre actores públicos y privados.

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