El nopal dejó de representar únicamente una amenaza para las comunidades del condado de Laikipia, en Kenia, para convertirse en una alternativa que fortalece la seguridad alimentaria, genera energía limpia y ofrece nuevas oportunidades para el desarrollo rural. Un proyecto científico internacional demuestra que una planta invasora puede abrir camino hacia soluciones sostenibles frente a los efectos del cambio climático y la escasez de recursos.
Investigación transforma un problema ambiental
Desde 2017, la Universidad Jomo Kenyatta de Agricultura y Tecnología, junto con el Instituto de Ciencias Agrícolas y Alimentarias de la Universidad de Florida, impulsa una estrategia para aprovechar el nopal Opuntia stricta, una especie invasora que ocupa cerca del 70 % de las tierras de pastoreo masái en Laikipia.
La iniciativa responde al impacto que esta planta genera sobre los pastizales, el ganado y la biodiversidad. Además de reducir el acceso al agua y al alimento para los animales, el cactus favorece pérdidas económicas para numerosas familias de la región y agrava los efectos de las sequías recurrentes.
Del cactus invasor al bienestar comunitario
El proyecto permitió desarrollar alimento en pellets para camellos y cabras a partir del nopal, lo que incrementa la producción de leche y favorece el aumento de peso del ganado incluso durante los periodos de sequía. Esta alternativa fortalece los ingresos familiares y reduce la vulnerabilidad de las comunidades pastoriles.
La investigación también incorporó biodigestores que utilizan la biomasa del cactus para producir biogás en los hogares. Esta fuente de energía disminuye la dependencia de la leña, reduce el humo dentro de las viviendas y permite aprovechar los residuos para huertos familiares que abastecen de verduras a mujeres y niños con riesgo de desnutrición.
Estrategia que reduce conflictos y fortalece la sostenibilidad
El acceso constante a forraje disminuye la presión sobre las tierras de pastoreo y reduce los conflictos entre comunidades, ranchos privados y reservas naturales, una situación que durante años provocó tensiones por la escasez de recursos en Laikipia.
Como parte de la visión de largo plazo, el proyecto promueve viveros comunitarios con variedades de cactus forrajero sin espinas para sustituir gradualmente al nopal invasor. Esta estrategia busca consolidar un modelo sostenible que combine producción agropecuaria, conservación ambiental y resiliencia frente al cambio climático.
