El Ministerio de Finanzas de China, en colaboración con diversos ministerios y reguladores financieros, ha marcado un hito en la política ambiental del país con el lanzamiento del «Estándar de Divulgación de Sostenibilidad Corporativa No. 1 – Clima«. Este nuevo marco regulatorio tiene como objetivo fundamental permitir que las empresas informen sobre sus riesgos, oportunidades e impactos relacionados con el clima; proporcionando una estructura sólida para apoyar las ambiciosas metas de desarrollo verde de la nación.
Lo que hace que este estándar sea particularmente relevante es su convergencia estructural con las normas internacionales, específicamente con el estándar de reporte climático de la Fundación IFRS y el Consejo de Normas Internacionales de Sostenibilidad (ISSB). Al adoptar los pilares fundamentales de Gobernanza, Estrategia, Gestión de Riesgos y Oportunidades, así como Métricas y Objetivos, China busca establecer un sistema de información transparente, comparable y confiable que facilite el flujo de capital hacia proyectos de bajas emisiones de carbono.
No obstante, la propuesta china introduce adaptaciones específicas que van más allá del marco internacional. Un elemento distintivo es la exigencia de reportar sobre el impacto climático de las actividades comerciales, incluyendo aquellas dentro de la cadena de valor. Esta visión integral no solo busca proteger a los inversores de riesgos financieros climáticos, sino también responsabilizar a las empresas por su huella ambiental directa e indirecta.
La implementación de este estándar seguirá una hoja de ruta estratégica y progresiva:
- De lo voluntario a lo obligatorio: Inicialmente funcionará como un documento de prueba de carácter voluntario, pero el Ministerio de Finanzas ya ha anunciado que se expandirá gradualmente hasta convertirse en una obligación legal.
- Alcance empresarial: La aplicación se extenderá de empresas que cotizan en bolsa a empresas no cotizadas, y de grandes corporaciones a Pequeñas y Medianas Empresas (SMEs).
- Especificidad industrial: Se están desarrollando guías de aplicación específicas para sectores críticos como energía, acero, carbón, petróleo, fertilizantes, aluminio, hidrógeno, cemento y automóviles.
Este esfuerzo regulatorio representa una herramienta política clave para transformar los objetivos nacionales de «doble carbono» —la estrategia macro de China— en acciones micro corporativas concretas. Al estandarizar la divulgación de información, China pretende no solo acelerar su transformación económica y social verde, sino también resolver problemas críticos como el «greenwashing» o ecoblanqueamiento.
En esencia, este nuevo estándar actúa como un traductor profesional: toma las grandes metas climáticas de un gobierno y las convierte en un lenguaje financiero y operativo que las empresas deben hablar diariamente, asegurando que la sostenibilidad no sea solo una declaración de intenciones, sino una métrica real del éxito empresarial.
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