lunes, septiembre 14

La demanda de prótesis tras los terremotos del 24 de junio en Venezuela marcó un nuevo frente en la emergencia humanitaria, donde fundaciones y centros especializados articularon esfuerzos para atender a más de 150 personas que perdieron extremidades. La magnitud del desafío evidenció limitaciones estructurales del sistema de salud y abrió un debate sobre acceso, costos y continuidad de atención.

Demanda creciente de prótesis tras la emergencia

Las fundaciones Juan Pablo Dos Santos y CIREC estimaron que más de 150 personas requirieron prótesis, aunque no existieron cifras oficiales consolidadas. La mayoría de los casos correspondió a amputaciones en miembros inferiores, especialmente transfemorales.

El registro de pacientes mostró un rango amplio de edades, desde niños de cinco años hasta adultos mayores, lo que complejizó la atención médica y la planificación de soluciones adaptadas a cada contexto físico y social.

Costos y acceso limitan cobertura de prótesis

El acceso a prótesis enfrentó una barrera económica significativa, con precios que oscilaron entre 3.500 y 25.000 dólares según su complejidad. Esta condición redujo la posibilidad de atención privada para la mayoría de los afectados.

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Ante este escenario, talleres como Ortoprotécnica operaron con esquemas de producción reducidos y estrategias de optimización para ampliar la cobertura, aunque la dependencia de insumos importados mantuvo presión sobre los costos.

Alianzas impulsan atención integral de prótesis

La respuesta articulada entre organizaciones derivó en la creación del Fondo Humanitario 77, que integró esfuerzos para financiar prótesis, terapias y seguimiento clínico a largo plazo. Este modelo buscó consolidar una base de datos de pacientes y garantizar continuidad en la rehabilitación.

Además, los especialistas destacaron que la atención no concluyó con la entrega de prótesis, ya que los pacientes requirieron acompañamiento médico, psicológico y ajustes permanentes, especialmente en el caso de niños en crecimiento o adultos con nuevas condiciones de movilidad.

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