Nueve de las principales organizaciones internacionales de edificación sostenible y finanzas verdes lanzaron la Greening AI Data Centres Coalition (GADCC), nueva coalición mundial para establecer criterios claros y verificables de sostenibilidad para los centros de datos alimentados por inteligencia artificial (IA). La iniciativa se dio a conocer el 22 de abril, coincidiendo con el Día de la Tierra, y reúne a entes como el U.S. Green Building Council, el World Green Building Council y el Climate Bonds Initiative, entre otros.
El objetivo central de la GADCC es definir qué significa realmente un “centro de datos verde” en la era de la IA, a medida que el despliegue de infraestructuras de cómputo intensivo dispara la demanda de energía y agua. La coalición planteará un marco común de criterios ambientales y sociales que cubra consumo energético, emisiones de carbono, uso del agua; gestión de residuos, impacto en biodiversidad y efectos sobre las comunidades locales.
En paralelo, la GADCC buscará facilitar la entrada de capital privado hacia proyectos que cumplan con esos estándares, apoyando la creación de instrumentos financieros verdes como bonos verdes y créditos ligados a la sostenibilidad para centros de datos. De esta forma, el esquema no solo busca evitar el greenwashing, sino también alinear las inversiones con compromisos climáticos y con la presión regulatoria sobre la eficiencia energética.
Los promotores de la coalición advierten que, sin estándares globales compartidos, el crecimiento explosivo de la infraestructura de IA puede ahogar redes eléctricas locales, encarecer el suministro y generar tensiones hídricas en zonas ya estresadas. Bajo este contexto, la GADCC se presenta como un punto de referencia para desarrolladores, operadores, inversores y gobiernos, que podrán usar sus benchmarks para evaluar y reportar el desempeño ambiental de los centros de datos.
La coalición está abierta a sumar más socios, incluidos fondos de inversión, empresas de infraestructura digital y organizaciones de preservación del agua y el clima, con el fin de ampliar el alcance de sus criterios en todo el mundo. En los próximos meses se espera que la GADCC publique borradores técnicos de su marco y defina mecanismos de certificación o etiquetado que permitan distinguir entre centros de datos realmente sostenibles y aquellos que solo se presentan como “verdes”.
En lo inmediato, la iniciativa refuerza la agenda de reguladores y banca de inversión que ya exigen mayor transparencia en indicadores ESG ligados a la infraestructura digital. Con la GADCC, la industria de centros de datos pasa de un paisaje fragmentado de estándares nacionales a un esfuerzo coordinado para que la explosión de la IA no se traduzca en un aumento descontrolado de la huella ecológica, sino en un modelo de crecimiento tecnológico alineado con la descarbonización.
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