Nike apuesta por la moda circular en el Mundial 2026. Doce selecciones estrenarán uniformes reciclados que combinan identidad nacional y una promesa de menor impacto ambiental, mientras la empresa presenta su programa «Move to Zero» como eje de la estrategia sostenible.
Las selecciones elegidas muestran el alcance global
Doce equipos nacionales recibirán kits confeccionados con hilos de poliéster reciclado y procesos de reciclaje químico avanzado; Estados Unidos, Brasil y Francia figuran entre los ejemplares más emblemáticos que exhibirán estas camisetas. Cada colección respeta la identidad visual de la selección y cumple con los estándares de sostenibilidad de la marca.
La federación estadounidense explicó que el diseño comenzó en 2023 y que la colaboración entre federación y Nike incluyó a equipos masculino y femenino; la presentación enfatizó el carácter prolongado del trabajo conjunto. Las selecciones que usarán los nuevos kits incluyen a Estados Unidos, Brasil, Francia, Inglaterra, Países Bajos, Croacia, Australia, Uruguay, Canadá, Noruega, Corea del Sur y Turquía.
Tecnología de materiales para alto rendimiento.
Nike presentó una camiseta que incorpora poliéster reciclado de alta tenacidad y técnicas de reciclaje químico; dichos materiales prometen ligereza y resistencia para competencia de alto nivel. La compañía aseguró una reducción de hasta un 40% en la huella de carbono respecto de uniformes anteriores. Además, los diseños mantienen los rasgos históricos de cada selección.
Francia y Brasil recibieron reinterpretaciones de sus camisetas clásicas con detalles fluorescentes y patrones geométricos, mientras Inglaterra y Países Bajos estrenaron modelos que priorizan la eficiencia energética y la innovación material. La colección busca equilibrar exigencias técnicas de rendimiento con objetivos ambientales; por ahora, esas características lucen en prototipos y primeros lotes.
Moda circular: avances, límites y dudas
Expertos señalan que el reciclaje químico rinde mejor con corrientes industriales homogéneas; en cambio, los residuos posconsumo presentan mezcla de fibras y contaminantes que complican la recuperación. Los investigadores advierten que el volumen total de poliéster reciclado permanece pequeño frente a la producción global de textiles, lo que limita el impacto inmediato.
Críticas apuntan a que el reciclaje químico puede servir como excusa para mantener la producción masiva de prendas plásticas, agunas agrupaciones piden reducir la fabricación total y explorar materiales alternativos que disminuyan los riesgos ambientales y sanitarios.
Nike reconoce que la infraestructura para recuperar y clasificar ropa usada requiere alianza entre gobiernos, empresas y recicladores, por ahora, el despliegue en el Mundial 2026 representa un primer paso visible.
