viernes, febrero 27

Miguel Torres Crisanto

Pareciera que los esfuerzos no son suficientes para resarcir los daños en el planeta, lo que muchas veces desmotiva cualquier acción. A pesar de las diferentes iniciativas, leyes, acuerdos nacionales e internaciones en materia ambiental en México, continuamos realizando actividades que afectan al medio ambiente 

Quiero contarles que durante una conversación “con mi hija de cinco años”, me hizo reflexionar sobre la importancia de la formación a temprana edad en temas educación ambiental, ya que, mientras estábamos en el baño de un centro comercial, me comentó que en su escuela les enseñan a usar solo una toalla de papel para secarse las manos, lo primero que pensé fue que los directivos cuidan de los recursos que se invierte en la escuela, sin embargo, segundos después también me dijo que,  es así como le enseñaban a cuidar el medio ambiente. Situación que me dejo sumamente sorprendido.

Ese gesto sencillo despertó mi interés por conocer que le estaban enseñando en su escuela y me motivo a tomar acción. La información recabada permitió detectar que, si bien los docentes fomentan acciones como no tirar basura, cuidar el agua, sembrar árboles, proteger a los animales y ahorrar energía, dichas estrategias permanecen limitadas al espacio escolar, sin un seguimiento o reforzamiento en el hogar, sin vinculación directa con los padres de familia, quienes al igual que yo, desconocen las acciones ambientales promovidas por la escuela. 

Aparir de este hecho hice una investigación académica con relación a estrategias que se desarrollan en otros países a nivel preescolar o temprana edad en educación ambiental y con ello, propuse e implementé alguna de ellas. Por tanto, inicié con un análisis bibliográfico referente a temas gestión de residuos en escuelas de nivel preescolar, mismo que arrojó un resultado de escasos 38 artículos, de los cuales 8 de ellos se enfocaban en acciones alineadas a la gestión de residuos y el desarrollo sostenible desde diferentes enfoques y solo 2 profundizaban en estrategias orientadas a niños y niñas de temprana edad o nivel preescolar, estas investigaciones fueron realizadas de 2017 a 2025 en países como España, Rumania, Singapur, Italia, Emiratos Árabes Unidos, Houston Suecia y Peru. 

Asimismo, se observó  que estos artículos se centran en analizar el papel de la educación en la transición hacia una economía circular, comprender la experiencia de los estudiantes de nivel preescolar frente a la responsabilidad ambiental, y explorar cómo los niños de pequeña edad perciben el cambio climático y la influencia de sus padres y maestros, sin embargo, una de las brechas en la que coinciden es, que existe una desconexión entre las lecciones aprendidas en las aulas y los hábitos en casa, a lo que llaman “ desconexión entre escuela – hogar” y que es ahí, donde ocurre el cambio hacia un futuro sostenible. Es decir, la escuela puede decir que hay que reciclar, pero si en casa no se practica, la lección se queda en el aire, el conocimiento se queda en teoría y no se convierte en una práctica real.

Aunado a lo anterior, otra de las principales problemáticas podría radicar en la escasa formación de los docentes en temas relacionados con la educación ambiental, la sustentabilidad y la economía circular, lo que genera un desconocimiento de estrategias pedagógicas para promover aprendizajes significativos en este ámbito. No obstante, este problema se trata de una problemática de carácter mundial en distintas escalas. No es de extrañarse que en México los documentos normativos que guía la actividad del docente en las aulas carecen del uso del juego como estrategia de aprendizaje y la función formativa de la evaluación, que son principales herramientas para la enseñanza en preescolar según Luna Serrano, E., Pedroza Zúñiga, LH, y Cordova Valenzuela, PL, 2019. A esta situación se suma la limitada infraestructura y falta de recursos didácticos en los centros preescolares, así como la interacción entre padres y niños sobre la educación ambiental

En conclusión, la falta de formación del docente, la rigidez curricular, la escasa infraestructura, la débil colaboración interinstitucional y la limitada conciencia ambiental familiar y comunitaria, dificultan el desarrollo de una cultura sostenible y sobre todo, de un mejor futuro ambiental. 

Entonces me pregunto 2 cosas:  

  1. “Que hacer para frenar o resarcir los daños en el planeta?”
  1. ¿Cómo desarrollar en los niños y niñas de nivel preescolar una cultura de educación ambiental en materia de residuos que favorezca la comprensión de la sostenibilidad y la adopción de conductas responsables hacia el medio ambiente?”

No cabe duda que es más fácil educar a un niño que cambiar la forma de ser y pensar de un adulto, toda vez que los niños están formando sus valores, hábitos y manera de entender el mundo, mientras que los adultos actúan de manera diferente solo cuando hay incentivos u obligaciones. Esto reafirma la importancia de impulsar un cambio cultural desde la infancia, ya que, aunque sus resultados puedan parecer lentos, constituye una estrategia sólida y efectiva a largo plazo. 

Según (KahrimanPamuk, 2024) indica que los niños pueden tener dificultades para comprender conceptos complejos como la sostenibilidad, por ello, los educadores pueden diseñar experiencias de aprendizaje que traduzcan conceptos abstractos de sostenibilidad en actividades concretas y tangibles. 

Por lo anterior me di a la tarea de proponer un Modelo de Articulación de Educación Ambiental con nombre “Semillas de Vida”.

Este modelo, permitirá identificar los niveles de participación, comunicación y colaboración de la comunidad escolar a nivel prescolar, a fin de cocrear un programa integral que promueva la educación ambiental y fomente practicas sostenibles a futuro, con la participación activa de todos los involucrados. Para esto, invite al Ing. Pedro Artiga y a la Dra. Genoveva Rosano para crear este modelo, mismo que nos basamos en el artículo “Nurturing Sustainability in Toddlerhood: Investigating Preschool Teachers’ Views and Daily Practices in a Swedish Preschool” que en español se titula: Fomentando la sostenibilidad en la infancia: Investigación Perspectivas y prácticas cotidianas de los docentes de preescolar en una escuela preescolar sueca.

  1. Primeramente, diseñamos y aplicamos una encuesta dirigida a padres de familia de niños y niñas de nivel preescolar de un colegio en el estado de Puebla, lo anterior para identificar factores clave de participación y conocimiento en educación ambiental. 
  1. Posteriormente, visitamos la escuela de mi hija para implementar una actividad pedagógica de educación ambiental y economía circular en niños y niñas del nivel preescolar, mediante una actividad de clasificación y aprovechamiento de residuos con el fin de observar su desempeño y motivar a la adopción de estrategias educativas sostenibles. Dicha actividad consistió en la separación de residuos, reciclaje y reutilización a través de una historia impactante “storytelling” que motivó a los niños para sacar los residuos de bolsas de basura y clasificaros en “papel y cartón”, “plásticos” y “telas”. Para ello, previamente se les proporcionó vestimenta de inspectores ambientales (casco, guantes, chaleco y gafete) y se les mostro una foto de un juguete hecho con residuos de la película de Toy Story 4 llamado “Forky”, el cual realizaron. 

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