La tragedia por los terremotos en Venezuela mantiene al país en estado de emergencia; dos sismos de magnitud 7.2 y 7.5 provocaron la muerte de al menos 188 personas, dejaron más de 1.500 heridos y causaron severos daños en diversas regiones, en especial en el estado de La Guaira.
Una emergencia de gran magnitud
El Gobierno venezolano informó que, además de los fallecidos, existen 157 personas desaparecidas y 2.227 familias damnificadas; asimismo, más de 200 personas lograron salir de entre los escombros. Las autoridades contabilizan cerca de 250 estructuras afectadas o totalmente perdidas.
Los movimientos telúricos ocurrieron la tarde del miércoles y se sintieron en gran parte del país, incluida Caracas. Los terremotos figuran entre los más intensos que registra Venezuela en más de un siglo y reavivan el recuerdo de otros episodios sísmicos que marcaron la historia nacional.
La Guaira, el epicentro de la tragedia
El estado de La Guaira concentra el mayor nivel de destrucción; decenas de edificios colapsaron y las autoridades lo declararon zona de desastre. Jorge Rodríguez señaló que la entidad vive una verdadera tragedia y enfrenta uno de los momentos más críticos de su historia reciente.
La emergencia también genera preocupación internacional. El ministro de Exteriores de España, José Manuel Albares, informó que aún no se localiza a 68 ciudadanos españoles. Mientras tanto, los equipos de rescate continúan las labores de búsqueda en las zonas más afectadas.

Crece la preocupación por el número de víctimas
El Servicio Geológico de Estados Unidos estimó que existe un 42% de probabilidad de que el número final de fallecidos por los terremotos se ubique entre 10.000 y 100.000 personas; una proyección que refleja la magnitud del desastre y la vulnerabilidad de las áreas impactadas.
En medio de la angustia, líderes políticos y ciudadanos expresaron mensajes de solidaridad con las familias afectadas. Las autoridades mantienen las operaciones de rescate y asistencia humanitaria mientras el país intenta responder a una de las peores catástrofes naturales de su historia reciente.

