El gobierno de México anunció que en 2026 destinará más de mil 350 millones de pesos al saneamiento y la restauración del sistema Lerma–Santiago, una de las cuencas más extensas y deterioradas del país, con impacto directo en más de 21 millones de personas.
La cuenca abarca más de 6 millones de hectáreas y atraviesa 245 municipios de al menos nueve entidades: Aguascalientes, Guanajuato, Jalisco, Estado de México, Querétaro, Michoacán, Zacatecas, Nayarit y Durango. Desde hace décadas, la región enfrenta problemas asociados a descargas industriales y urbanas sin tratamiento, pérdida de ecosistemas y riesgos recurrentes de inundación.
Para este año, los recursos anunciados estarán dirigidos a incrementar la capacidad de tratamiento de aguas residuales, ampliar las tareas de inspección y vigilancia, consolidar proyectos de restauración socioambiental, desarrollar planes maestros ecohidrológicos, ejecutar obras de control de inundaciones y reforzar el monitoreo de la calidad y cantidad del agua en toda la cuenca.
Avances y recursos ejercidos durante 2025
Como antecedente, durante 2025 se canalizaron más de 408 millones de pesos para infraestructura de tratamiento de aguas, restauración ecológica, control de descargas y acciones de protección frente a inundaciones.
En ese periodo también se avanzó en la articulación de un esquema de gobernanza que involucró a más de 80 instituciones de los tres niveles de gobierno y se firmaron convenios con 18 municipios ubicados en el tramo del río Santiago para la protección de la zona federal.
En materia de regulación ambiental, se convocó a más de mil empresas para regularizar sus descargas de manera inmediata. Estas acciones derivaron en 71 visitas de inspección por parte de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y 22 adicionales de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), lo que dio lugar a clausuras y procedimientos administrativos.
Como parte del fortalecimiento institucional, la Profepa abrió un Centro Regional de Prevención y Calidad Ambiental en Toluca, enfocado en brindar asesoría y acompañamiento a industrias de la cuenca del río Lerma para el cumplimiento de la normatividad ambiental y la adopción de prácticas de gestión de riesgos y control ambiental.
Infraestructura, restauración ecológica y control de riesgos
En el rubro de infraestructura, actualmente se reporta la construcción de seis plantas de tratamiento, así como la reconversión energética de otras siete. Además, se rehabilitaron y construyeron 17.48 kilómetros de colectores, una medida que busca reducir las descargas urbanas sin tratamiento al cauce y que beneficia a más de un millón de personas.
Las acciones de restauración ecológica incluyen la protección de 847 hectáreas del humedal El Ahogado y la priorización de 3 mil 24 hectáreas en las Ciénegas del Alto Lerma para su recuperación ambiental. A ello se suma la recolección de 955 toneladas de residuos sólidos en las márgenes del río, la reforestación de 38.5 hectáreas y la instalación de trampas para residuos flotantes, con el objetivo de mejorar la capacidad hidráulica.
En prevención de riesgos, se avanza en la delimitación de 169 kilómetros de zona federal y en la recuperación de 23.5 kilómetros de cauce y bordos, acciones orientadas a disminuir la vulnerabilidad ante inundaciones en distintos tramos del sistema Lerma–Santiago y que buscan proteger a más de 1.5 millones de habitantes.
El saneamiento del río Lerma–Santiago forma parte de uno de los 100 compromisos planteados por la presidenta Claudia Sheinbaum y se desarrolla de manera coordinada en un contexto marcado por la presión ambiental y la necesidad de una gestión integral del agua a largo plazo.
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