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El Rincón de Adriano G 360°

La solución orgánica

Reduciendo nuestra huella de carbono

Adriano Numa, escritor y activista por los derechos humanos

Una moda positiva se contagia rápidamente entre los habitantes de las grandes ciudades. Se trata de los huertos orgánicos en patios, azoteas y terrazas. Las personas quieren alimentarse de una manera más sana y asegurarse de que su ingesta esté libre de agentes tóxicos como fertilizantes químicos y pesticidas al tiempo que contribuyen a minimizar el impacto en el cambio climático.

En la era de la información resulta imposible que los gigantes corporativos sigan ocultando el impacto negativo que provocan sus químicos o modificaciones genéticas sobre la salud de los consumidores. El 70 por ciento de la deforestación proviene de la agricultura comercial bajo un modelo altamente industrializado.

Las nuevas generaciones se están concientizando y emprendiendo acciones dignas de celebrarse, como la recuperación de los espacios verdes urbanos en los rincones más insospechados, así como el compostaje casero de desperdicios orgánicos.

Se ha demostrado que los cultivos urbanos también contribuyen a la absorción de CO2 y la composta casera reduce directamente la generación de metano, el segundo gas más importante en el efecto invernadero.

Las personas que se suman a esta nueva práctica, evitan el desperdicio de alimentos al consumir sólo lo necesario, rompiendo parcialmente la contaminante cadena de producción y distribución de cultivos, ya que el transporte de los alimentos es responsable de arrojar diariamente una gran cantidad de dióxido de carbono en todo el planeta.

Sin generar contaminantes, estos horticultores urbanos llevan de su jardinera al plato un alimento de mejor calidad y sabor, con significativos ahorros económicos. Al compostar sus propios desperdicios orgánicos también contribuyen a la salud del planeta, la de sus propios cultivos y su familia. Este círculo virtuoso se va extendiendo cada día más, sin distinción de clases sociales, gracias a la creatividad e interés en este cambio tan positivo de mentalidad.

Existen elaborados sistemas de cultivo en macetas de autorriego, módulos elegantes y hasta decorativos, pero también opciones muy simples y asequibles como la siembra en llantas recicladas, huacales de madera o plástico, y los ingeniosos bidones y garrafones convertidos en pequeños huertos con muchas posibilidades.

Hacernos responsables de compostar nuestros residuos orgánicos tampoco tiene que ser oneroso. Muchas veces basta con un par de cajas plásticas o cubetas para iniciar esta aventura ecológica que nos beneficia a todos. Materiales como hojas secas, cartón simple como el del rollo de papel higiénico, restos de frutas y verduras, cascarones de huevo, bolsas de té y granos de café, están alcance de cualquiera.

Además, esta actividad contribuye a la salud psicoemocional de quienes la llevan a cabo, reduciendo el estrés que afecta a los habitantes de las grandes ciudades y reconectando al ser humano con la naturaleza.

El proceso de crear vida genera una gran satisfacción. Ser responsables de otra forma de vida nos saca del individualismo, al tiempo que nos distrae de nuestros problemas cotidianos. Cada pequeño logro en el huerto nos atrae una gran felicidad que nos lleva a explorar y conocer nuevos cultivos que desafíen el conocimiento adquirido.

Estamos acostumbrados a creer que los grandes problemas ambientales los tienen que resolver sólo los gobiernos, empresas u organizaciones no gubernamentales. Sin embargo, el emprendimiento de los huertos urbanos nos da la posibilidad de convertirnos directamente en agentes de cambio inmediato y pasar de simples espectadores a actores comprometidos en esta necesaria transformación social que beneficia al planeta y a nosotros mismos.

¿Qué necesito para tener un huerto urbano?

Un espacio en la azotea, patio interior, balcón o terraza donde llegue luz directa por lo menos cuatro horas al día; así como muchas ganas de mejorar tu alimentación y calidad de vida mientras ayudas al planeta reduciendo tu huella de carbono.

¿Cómo empezar? YouTube tiene una vasta oferta de tutoriales que pueden encaminar al lego y mejorar la experiencia del más avezado. En esa misma red social de videos se puede encontrar la guía sobre cultivos por estación del año conforme a cada ciudad, consejos para combatir las plagas y nutrir de forma natural los cultivos, entre muchas otras preguntas que te puedas formular.

¿Quién es Adriano Numa?

En cada edición bimestral de la revista digital de Greentology, tendremos la oportunidad deleitarnos con las colaboraciones de Adriano, a quien vale la pena conocer más por medio de su semblanza.

Para leer la semblanza completa de Adriano, consulta la edición de septiembre – octubre de Greentology. Disponible en la siguiente liga:

Greentology Magazine No. 1 septiembre – octubre 2021

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