México dio el primer paso para integrarse formalmente al Proyecto GEMINI, una iniciativa internacional orientada a reducir las emisiones de mercurio en la producción de metales no ferrosos, uno de los sectores que más aporta a este contaminante en el país.
La fase preparatoria fue puesta en marcha por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en México, con el respaldo financiero del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por sus siglas en inglés). El arranque incluyó un taller de inicio en el que se presentaron los objetivos del proyecto, sus componentes y una hoja de ruta para su implementación.
Durante el encuentro también se abrió un espacio de diálogo con actores del sector público y privado para identificar necesidades, definir acciones de corto plazo y explorar posibles esquemas de cofinanciamiento rumbo a la elaboración del documento final del proyecto.
Un problema ambiental con impacto en salud y ecosistemas
El mercurio es un metal pesado altamente tóxico empleado en procesos de extracción de cobre, zinc y plomo. En esas actividades puede liberarse a la atmósfera en forma de gases peligrosos que, si no son capturados adecuadamente, se dispersan por el aire, se depositan en cuerpos de agua y se acumulan en la cadena alimentaria, con efectos adversos tanto para las personas como para los ecosistemas.
En México, la producción de metales no ferrosos concentra más del 20% de las emisiones nacionales de mercurio. Aunque algunas instalaciones han incorporado plantas de ácido sulfúrico y sistemas de limpieza de gases, otras enfrentan obstáculos para modernizarse debido a los altos costos de inversión.
En ese contexto, GEMINI plantea fortalecer el marco regulatorio, promover tecnologías más limpias e impulsar inversiones estratégicas para reducir al menos 8.22 toneladas de emisiones de mercurio.
De acuerdo con autoridades ambientales, el proyecto busca también reforzar la capacidad técnica, normativa y financiera del país para avanzar en sus compromisos internacionales en materia de control de este contaminante, en línea con el Convenio de Minamata.
Proyecto global con horizonte a seis años
GEMINI forma parte de un programa global financiado por el GEF en el que participan también India, Sudáfrica, Zambia, Perú y Chile. En el caso de México, tendrá una duración de seis años y contará con un donativo de 9.75 millones de dólares.
La ejecución está prevista para iniciar en 2027 y estará a cargo de la Semarnat, con acompañamiento del PNUD en el diseño de políticas públicas y proyectos piloto que permitan generar aprendizajes para una transformación más amplia del sector.
En el taller de arranque participaron representantes de dependencias como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), el Fideicomiso de Fomento Minero (Fifomi), el Servicio Geológico Mexicano (SGM) y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), así como empresas vinculadas a la producción de metales no ferrosos.
Con esta fase preparatoria, México comienza a delinear la ruta para reducir la liberación de mercurio en una industria clave, en un escenario donde la modernización tecnológica y el acceso a financiamiento serán determinantes para cumplir las metas ambientales comprometidas a nivel internacional.
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