El cambio climático ya representa uno de los mayores desafíos para el mercado laboral mundial. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) advierte que 2,400 millones de trabajadores, equivalentes al 70.9% de la fuerza laboral global, enfrentan riesgos por olas de calor, contaminación del aire, incendios forestales, inundaciones y enfermedades, un escenario que compromete la productividad, la continuidad de las empresas y la estabilidad del empleo.
Riesgos laborales aumentan en sectores estratégicos
La OIT señala que cerca de 1,200 millones de empleos dependen de ecosistemas saludables, principalmente en actividades como agricultura, pesca y silvicultura. La degradación ambiental, la pérdida de biodiversidad y el agotamiento de los recursos naturales limitan la capacidad productiva de diversas regiones y elevan la presión sobre las economías.
El organismo también advierte que el cambio climático afecta con mayor intensidad a trabajadores con menos recursos, personas que participan en la economía informal, empleados temporales y microempresas, ya que cuentan con menores posibilidades para adaptar sus condiciones de trabajo frente a temperaturas extremas y otros riesgos ambientales.
Adaptación laboral gana prioridad para empresas y gobiernos
Las consecuencias ya aparecen en distintos sectores productivos. La agricultura enfrenta ciclos de cultivo cada vez más inciertos por sequías y fenómenos meteorológicos extremos, mientras que la construcción ajusta horarios para reducir la exposición al calor. En la aviación, las altas temperaturas afectan el desempeño operativo, y los sistemas de salud registran mayor demanda por enfermedades relacionadas con el aumento de la temperatura.
La OIT estima que el calor excesivo, la radiación ultravioleta, la contaminación del aire, los productos agroquímicos y las enfermedades transmitidas por mosquitos ocasionan cada año cerca de 4.5 millones de muertes vinculadas con el trabajo, además de 22.9 millones de lesiones y enfermedades profesionales. Ante este panorama, organismos internacionales impulsan normas de seguridad, infraestructura adecuada, sistemas de alerta temprana y capacitación para fortalecer la resiliencia laboral.
México fortalece estrategias frente al desafío climático
En México existen 59.6 millones de empleos, de los cuales 20.8 millones pertenecen a sectores con mayor exposición a los efectos del cambio climático, como agricultura, manufactura, construcción, industrias extractivas, electricidad y actividades informales. Esta condición impulsa nuevas acciones de prevención por parte de las autoridades y del sector privado.
La Secretaría del Trabajo y Previsión Social actualiza criterios para prevenir el estrés térmico laboral, mientras la Secretaría de Salud desarrolla protocolos nacionales para enfrentar olas de calor. Al mismo tiempo, empresas como Cemex, Grupo Bimbo, Arca Continental, FEMSA y Peñoles fortalecen estrategias de seguridad, monitoreo de riesgos y continuidad operativa. La OIT y Deloitte coinciden en que la capacitación de la fuerza laboral y el desarrollo de empleos verdes serán esenciales para mantener la competitividad y proteger el empleo hacia una economía con menores emisiones.

