El Tecnológico de Monterrey presentó Ruta Azul 2030 como la siguiente etapa de su estrategia de sostenibilidad; una apuesta que refuerza la acción climática, la reducción de impactos ambientales y la generación de valor social. En este nuevo ciclo, la sostenibilidad se coloca en el centro de la gestión institucional, académica y comunitaria.
Avances que abren camino
Entre 2021 y 2025, Ruta Azul consolidó resultados en distintos frentes; desde la mitigación de emisiones hasta el impulso de una cultura ambiental más sólida dentro de la comunidad Tec. La estrategia nació en abril de 2021 con seis ejes: cultura, mitigación, adaptación, educación, investigación y vinculación.
En ese periodo, el Tec reportó una reducción de 32% en sus emisiones de carbono frente a 2019; además, 60% de su energía provino de fuentes renovables. También disminuyó 19.3% su consumo eléctrico y avanzó en movilidad con una flotilla en la que 18% ya es híbrida o eléctrica.
Agenda climática
La proyección de Ruta Azul también alcanzó la escena internacional; desde 2021, el Tec participa en las COP de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático. En 2024 se convirtió en la primera universidad mexicana con estatus de observador, con lo cual amplió su presencia en la conversación climática global.
En 2025, la institución recibió una mención honorífica en el premio International Green Gown, durante la COP30, por su plan de sostenibilidad. A la par, co-convocó la Cumbre de Rectores 2025 junto con la UNAM e integró a 19 universidades en la actualización de las metas climáticas de México, conocidas como NDC 3.0.
Ruta Azul 2030
La nueva etapa busca formar cultura de sostenibilidad; reducir la huella ambiental; y contribuir a la regeneración de los territorios donde el Tec tiene presencia. El rector Juan Pablo Murra señaló que la institución quiere consolidarse como una plataforma de transformación para construir futuros sostenibles.
Ruta Azul 2030 se organiza en tres frentes: desarrollo de competencias en la comunidad, integración de la sostenibilidad en la toma de decisiones y generación de impacto en la sociedad. Bajo ese esquema, la estrategia pretende articular formación, gestión institucional e incidencia externa con una misma visión.
En el primer frente, el plan impulsa una oferta académica de calidad y la formación de estudiantes, docentes y colaboradores. En el segundo, busca incorporar criterios de sostenibilidad en procesos administrativos, académicos y operativos; en el tercero, apuesta por alianzas, investigación, innovación y transferencia de conocimiento.
La evolución de Ruta Azul también se refleja en diagnósticos climáticos para 35 campus y sedes hacia 2030, 2040 y 2050; así como en la detección de riesgos por olas de calor, sequías y tormentas severas. Además, el Tec avanza en cultura sostenible, educación y gestión de sus áreas naturales, con más de 70 mil árboles inventariados y una paleta vegetal adaptativa por región.

